
para los que están abandonados
mientras subimos por escaleras estrechas
multitudes van subiendo a los golpes
choques e infamias con pequeñas luces
apenas llegan a mirarnos
y ahora tampoco solicitan nada
quizá la historia nos condene
o el ahora nos clave puñales
yo sangro en las calles, sin vociferar
otro arma burbujas y ensaya sonrisas
alguno ayudará ingenuo
o usaremos negra vendas invisibles
a merced de la vida y agazapados
continuamos jugando
chorrea la sangre enrojeciendo
a falta de recolectores de escalera

